Buceando en nuestro aljibe

Renacer es un camino
septiembre 4, 2014
Renacer es un Mensaje de nuestros hijos
diciembre 19, 2014
Ver todo

Reflexiones de Enrique y Ana Doris Conde sobre Renacer

¿RENACER ES UNA UTOPÍA?

El 15 de octubre en el “Blog Grupo Renacer”, reportado por lmcorazanitte, se publicó la experiencia vivida por Marta Inés Morales de Liberti, que es el relato de lo que exactamente le sucede a quien se acerca a Renacer y paulatinamente va descubriendo que es posible transformar el tremendo dolor que sufrimos al perder un hijo, en un homenaje de amor que, a nuestro juicio, puede ser muy clarificador para evitar, que quienes llegan por primera vez a Renacer, se transformen en “golondrinas de paso” por pasar sin captar lo que es Renacer, como lo describió Julio Poggio de Renacer Paysandú – Uruguay
Vaya nuestra gratitud a Marta Inés.
Sería plausible que algún grupo decida entregar una copia de la nota de Marta Inés a todos los padres que concurren por primera vez.
“Aporte de Marta Inés Morales de Liberti

de

RENACER TUCUMÁN ARGENTINA

Mi experiencia en renacer con motivo de cumplir 1 año de concurrencia a este grupo de ayuda mutua

La Utopía está en el horizonte.

Me acerco dos pasos, ella se aleja dos pasos.

Camino diez pasos y el horizonte se desplaza diez pasos más allá.

¿Entonces, para qué sirve la utopía?

Para eso: sirve para caminar

Eduardo Galeano de su amigo Fernando Birri

Se dice que la utopía es pensar en lo imposible para poder hacer lo posible.

Una utopía se sabe inalcanzable. Pero sirve para caminar, para hacer proyectos, para esforzarse, para luchar, para formular objetivos…

Asisto a RENACER grupo de ayuda mutua-, desde del 27 de setiembre de 2010, una semana después de la partida de mi hija Julieta, y deseo exponer mis reflexiones acerca de este grupo.

Durante el transcurso de este tiempo he podido ver que, si no entendemos que estamos recibiendo ayuda o no nos abrimos para recibirla, no podremos ser ayudados. La soga nos es lanzada y tenemos que tomarla para salir. A RENACER los padres junto con el dolor, la tristeza y la incertidumbre, traen anécdotas, experiencias, historias, ejemplos, relacionados con el hijo que partió y puedo asegurar que muchos de nosotros tomamos esas expresiones, esos relatos, para ayudarnos a seguir adelante.

En RENACER, interactuamos con padres que han pasado por idéntica situación. Todos sabemos de qué hablo. Al interactuar, percibimos que no somos los únicos que sufrimos la muerte de nuestros hijos y lo más importante: QUE NO ESTAMOS SOLOS, que ese otro que habla, que llora, que ríe o está callado será, a partir de nuestra llegada al grupo, nuestro compañero de ruta que ayudará y será ayudado, que nos mostrará cómo ir superando barreras que imaginábamos imposible de sortear, que colaborará en la recuperación de nuestra autoestima, y lo que es más importante creo yo- que nos acompañará en el camino de la superación del dolor. Todo esto quizá no vemos en las primeras reuniones a las que asistimos.

En mi caso personal los comienzos fueron muy, muy difíciles, durísimos, pero seguí viniendo, y seguí y seguí aun cuando nada me entraba, nada entendía y todo lo que se decía lo olvidaba instantes después. Es que sobrevivir a la muerte de un hijo es algo para lo que no estamos preparados; la pérdida está tan fuera del guion original que acarrea un auténtico sismo emocional en nosotros, los padres. Estuve así meses, hasta que mi necesidad, mi deseo, mi meta de estar lo mejor posible como muchos de los que vi y recuerdo -en aquellos días- que reían y hacían bromas, empezaron a destaparme el alma y de esa manera poquito a poco estoy empezando tomar las riendas de la vida y a acoger el sosiego que necesito para intentar volver a ser yo.

Aquí siempre que se habla de muerte, de dolor, se contrapone la palabra amor; lo que no es fácil en los comienzos- de entender. Yo sólo sentía el lacerante dolor y no podía relacionar ambos términos, además no pensaba, solo éramos mi dolor y yo, pero he aquí que voy entendiendo gracias a la paciencia y buena disposición de mis compañeros- que nos duele porque amamos. El dolor está, pero en RENACER como por arte de birlibirloque- el dolor nos acerca y el amor de nuestros hijos nos une.

Para contrarrestar el terrible peso de nuestra pena, de nuestro dolor en cada acto, tarea, hecho, de nuestra vida, RENACER nos brinda la oportunidad de mejorar dándonos herramientas que de alguna manera impiden o al menos frenan la instalación de enfermedades físicas, psíquicas, emocionales para decirlo claro. Lo que no obsta, de ningún modo, la búsqueda de ayuda religiosa, o profesional como lo estoy haciendo yo, o de la compañía de familiares y de amigos, y, por qué no, de una laborterapia.

He visto que aquí no se revelan verdades ni se dan manuales de instrucción para superar la crisis: RENACER es un amigo de confianza que nos escucha con interés y delicadeza, es interlocutor de nuestro dolor, no nos da consejos, no nos juzga ni por lo que decimos ni por lo que sentimos, hace factible volvernos de nuevo hacia la vida y nos da la posibilidad de iniciar nuevas relaciones y, entre otras muchas cosas, aprender a comprender y aceptar la muerte como parte de la vida. Aunque en nuestra cultura esto es muy difícil pues en Occidente nos enseñan a “no pensar” en la muerte, por eso nos espanta tanto, porque no la aceptamos como parte de la vida.

RENACER significa la oportunidad de compartir con otros papás y mamás el amor incondicional que seguimos sintiendo por nuestros hijos y hacer, en su honor, algo bueno por nosotros y por alguien más. RENACER es la respuesta a una necesidad.

Cuando elegí asistir al grupo no sabía con qué me iba a encontrar. Pero sí intuía que sería un sitio del que saldría mejor de lo que estaba. Y mi intuición no falló, porque el objetivo del grupo que es brindar acompañamiento, comprensión y afecto a los padres y madres que no saben cómo seguir viviendo luego del hecho más devastador la pérdida de un hijo-, fue cumpliéndose hasta ahora, y aunque me falta bastante sentir que soy una mamá recuperada, puedo decir que aquí voy aprendiendo que el duro batallar de cada jornada es avanzar sin pausa hacia metas que conduzcan a una plena recuperación.

Retomando aquello que dije inicialmente La utopía es pensar en lo imposible para poder hacer lo posible digo que no es sinónimo de idealismo inalcanzable: RENACER es una búsqueda que no termina en lo que se encuentra, porque lo encontrado sirve para generar nuevos proyectos, aprendizajes, discernimientos, trascendencia humana.

Marta Inés Morales de Liberti
RENACER TUCUMÁN ARGENTINA”
. Viernes 31 de octubre de 2014

Con el recuerdo más dulce que pueda existir para nuestra querida Ana Zaida.

Enrique, Ana Doris y Ulises
De Renacer Congreso – Montevideo, Uruguay
“Por la esencia de Renacer”